Presentamos Manifesto

Por encima de todo es un vino honesto

“Queremos entender el vino como una forma de expresión, una huella, un recuerdo; ese aroma…”

El proyecto
Aunque no venimos del mundo del vino, nuestros padres hablan de cuando hacían vino en la finca “Valdevi” (Cigales) con sus abuelos y descubrieron que pisando por pagos conseguían distintos grados alcohólicos y así lo vendían mejor. Algo de “vinateros” podemos llevar en la sangre.

La bodega nace de forma inesperada, cuando Alvaro tuvo la oportunidad de participar en la renovación de las instalaciones de una bodega de referencia, de las que siguen haciendo las cosas como antes, respetando los tiempos, asumiendo el lema “antes uvas que cubas” que les caracteriza.

Fue entonces cuando entre los recuerdos de las batallitas de los abuelos y el agobio por tener a tiempo las instalaciones que se estaban reformando, despertó en él la ilusión, la curiosidad, la inquietud de si seríamos capaces de repetir aquello a pequeña escala, hacer un “vino de garaje”.

Yo le seguí en esta locura, sin saber muy bien de que iba eso de hacer vino, pero con la misma pasión, y con las mismas ganas de aprender, experimentar y poner todo nuestro empeño en cada botella, porque consideramos que el vino no solo se bebe, se vive.

Un vino con fuerza, memoria y personalidad

Los majuelos

Nuestra uva la producen las cepas viejas de dos pequeños majuelos que no alcanzan si quiera una hectárea de superficie cada uno de ellos. Con una edad mínima de 35 años, con cepas cerca de cumplir los 50, medio siglo, representan reductos de lo que otro tiempo fueron zonas productoras de vino.

De vino de consumo propio, del que las familias hacían para tener en la bodega, para disfrutar con los suyos. Majuelos que han llegado a nuestros días por el empeño de sus propietarios, hoy mayores, de conservar esos recuerdos, esa ilusión, de no dejar que se desdibuje la huella que todo el trabajo desempeñado ha dejado en sus cuerpos y sus mentes.

Alrededor no hay más viña, apenas un pequeño majuelo junto a la viña bonita de Ana. Están rodeados por pinares y campos de cultivo que muy probablemente otro tiempo albergaron más viñas pero hoy, como consecuencia de la no inclusión en la delimitación de la DO Ribera de Duero que les es muy próxima, representan dos pequeñas islas.

Las variedades que en estos majuelos se producen son la tinta aragonesa, usada para elaborar grandes vinos de la región, y una tinta fina, plantada como tal; lamentablemente, a pesar de sus peculiaridades hoy se conoce a ambas como uva tempranillo, tinta por supuesto. Intercaladas aparecen una pequeña cantidad de cepas de uva blanca, albillo, que apenas ofrecen producción.

La viña bonita, la del fontanero, con una formación en espaldera, una espaldera conformada muy alta cuyos brazos se alargan hasta entrelazarse y caen cubriendo los racimos. La del quiosco con una formación en vaso. Ambas peculiares, una en término municipal de Cogeces del Monte y otra en Santibañez de Valcorba, ambas en término municipal de Valladolid.

"Qeremos trasladarte nuestra ilusión por el vino y brindar por lo que está por venir"

La “banda” que nos acompaña
Aquí es donde aparece Rafa, nuestro mentor; sin sus conocimientos y consejos nada de esto hubiese sido posible. Sin su apoyo desinteresado, su generosidad, su plena disponibilidad y su empatía no seríamos nada.
Tenemos la suerte de que no son las únicas manos que se prestan a ayudarnos y no tendremos nunca tiempo ni botellas de vino suficientes para agradecer su colaboración a Benito, Jose, Santi, Krasi, Isaac, Jesús… y tantos otros que siempre están dispuestos a participar de nuestras locuras.