El vino que lo empieza todo y que nos ha llevado a volcarnos en este proyecto que empezó como algo particular y que hoy decidimos compartir con vosotros. Es el vino que representa todo el trabajo realizado durante años, toda la ilusión, ganas y esfuerzo puestos en el proyecto. El vino que gustaría que nos represente y que supone el comienzo de esta experiencia.
Barrica 1 es nuestro primer vino (bebible),el vino que da sentido a este proyecto, el vino que nos ha obligado a decir “si, adelante”. La confirmación de que aquella ilusión puede convertirse en algo real.
Es exactamente el vino que queríamos hacer: el que nos gusta beber.
Elaborado mediante una vinificación integral, respetando los tiempos, la materia prima y la forma tradicional de hacer vino.
Una producción limitada a una sola barrica y es que, en verano de 2024, al probar nuevamente las tres barricas que teníamos de la añada 2022 volvimos a detectar esas notas que nos llevaron a diferenciar aquellas dos “cubas”de fermentación. Es diferente a sus hermanos.
Decidimos que como hacen los productores de güisqui podíamos embotellar un single barrel: un vino procedente de una única y exclusiva barrica, sin mezclar con el contenido del resto de barricas.
Asumimos por tanto que de la añada 2022, de la viña bonita, de nuestro primer vino, no habría ni siquiera 300 botellas.
Potente, con carácter, color y sabor, pero equilibrado y sincero. Un tino clásico con personalidad.
Un vino que habla de una viña vieja, de la extracción que permite la vinificación integral, de nuestra manera de intentar convertirnos en vitivinicultores (hasta la palabra nos sigue resultando difícil).
El hermano pequeño de Manifesto I, aquellas “cubas” que al catar no destacaron por encima de las demás pero que no despertaron en nosotros dudas sobre su capacidad de evolucionar y envejecer. Sin notas discordantes, amable en boca, quizá el hilo conductor de la bodega una vez que no sabemos si Manifesto I podrá volver a repetirse.
Mantiene la intensidad aromática y la marcada frescura de sus hermanos de 2022. Es un tinto cálido, estructurado y complejo, con carácter y profundidad; capaz de expresar su origen y de evolucionar durante su paso por barrica, tan elegante que casi pasa desapercibido.
Nace de la vinificación integral con la que elaboramos todos nuestros vinos, del respeto a los tiempos y del cuidado de cada proceso. Es un vino honesto, con fuerza y equilibrio, que refleja tanto la personalidad de la añada como nuestra forma de hacer y entender el vino.
Nuevamente una producción limitada a menos de 300 botellas porque si no habíamos mezclado la barrica 1 porque íbamos a mezclar las otras dos cuando nuevamente mostraban su personalidad propia. Cada botella forma parte de la pequeña colección que representa la añada 2022, nacida del afán de superación, de la resiliencia cuando las adversidades te golpean, de la dedicación y tradición que definen nuestro proyecto.
Nosotros somos Bodegas Reivindicativas y hacemos Vinos Manifesto. Si después de todo esto y de mostrar en nuestro corcho la etimología de la acción de manifestar no te has dado cuenta de que queremos expresar la defensa de una idea o reclamar el derecho a seguir haciendo vinos como los de antes, lejos de las modas o las tendencias, no podemos hacer nada más para transmitirte nuestra forma de ser.
¿Y que es una manifestación sino mil personas a gritos? ¿Y por qué estas personas tienen que estar protestando en vez de estar simplemente reunidos de forma pública y pacífica? ¿No podemos dejar al lado por un momento la crispación y las preocupaciones y dedicarnos a disfrutar? ¿Por qué no abrimos más botellas de vino y las compartimos?
De aquellas siete “cubas” abiertas en las que habíamos fermentado la uva de la añada 2022 había dos barricas que mostraban una rebeldía que recordaba añadas pasadas que no llegaron a buen fin. ¿Pero, por qué perder la ilusión? Decimos conservar estos vinos en barrica independiente y esperar su evolución. Ya sabíamos que era más rebelde, menos clásico, más cañero.
Como os pasará a todos esta “actitud” nos recordó a alguien especial, a una mujer especial, de temperamento fuerte y de personalidad arrolladora, alguien que no callaba verdades ni contaba mentiras, que no callaba ante las injusticias y que vivía y disfrutaba todo con intensidad. La “culpable” de que hoy podamos dedicar parte de nuestro tiempo y nuestros medios a este proyecto, de dejarnos aquel legado. Es nuestro homenaje a esa mujer que tanto se hacía notar.
Un vino con carácter, intensivo y reivindicativo, que no pasa desapercibido. Elaborado mediante una vinificación integral, tras 20 meses de crianza todavía se mantiene rebelde en su expresión, mostrando unos aromas de reducción que si bien están presentes se van disipando poco a poco al oxigenarlo. Un vino para abrir y decantar media hora antes de beberlo.
Preparamos una “cata” de las siete barricas siguiendo los consejos de Rafa: sacamos una copa de cada barrica, lo más limpia posible, y vertimos parte del contenido (2/3 partes) en una segunda copa procurando airear el vino. Posteriormente, de esta segunda copa vertimos la mitad del contenido (1/3 parte del total) procurando nuevamente airear el vino.
Frente a 21 copas de vino, dos neófitos, nos enfrentamos a la decisión de si todo aquello nos parecía igual, al fin y al cabo era la misma uva sometida al mismo proceso, o notábamos algo, así que cogimos papel y boli y de la forma más “secreta” posible apuntamos nuestra opinión tras probar cada copa. Fue muy especial, muy divertido, y pagamos nuestra inexperiencia como catadores bebiendo de más en las 21 probadas, pero el recuerdo sigue presente y por eso lo compartimos.
Por fin una añada en la que la personalidad, la intensidad y la expresión del terruño se unen a las manos que elaboran el vino para mostrar una identidad propia.
De allí el vino iría a barrica tumbada cerrada, con tapón de fermentación, donde confiábamos se produjera la fermentación maloláctica. Después a descansar, con trasiegos, limpiezas y revisiones semestrales, durante otros 20 meses.
Lamentablemente no habrá Manifesto de 2023.
Esto es la vinificación integral, unos años da vinos que merecen la pena y otros no alcanzan la calidad mínima que requerimos en nuestro proyecto.
Es la primera añada en la que hemos podido trabajar con la viña del quiosco.
Es pronto para trasladaros nuestras impresiones, pero estad atentos que vuelve a estar muy limitada la producción.
Es la añada de la enfermedad.
La que nos hizo ver que debíamos trasladar nuestra vigilancia y preocupación continua en el proceso de elaboración al majuelo. Hay que ir dos veces a la semana y preocuparse durante todo el año. No os preocupéis que algo de vino hemos logrado elaborar.
Es la añada de la granizada que arrasó la viña del fontanero y de otras grandes desgracias.
Todo en menos de 48 horas. Aun así, mantenemos la esperanza de poder hacer vino este año, seguramente solo de la viña del quiosco que tras varios años de cuidados va recuperando su vigor y volviendo a dar fruto, aunque no podéis olvidaros de que trabajamos en un majuelo de menos de una hectárea, de más de 35 años, con una formación en vaso, y realizamos una vinificación integral en la que apenas incorporamos vino de prensa.
Para acceder nuestro sitio web debes tener la edad legal para consumir alcohol en España.